(S)word dancer

Come, enter, you traveler. Drink with us and rest your bones. Sit, wait to see our dancer, best performance in town! After a dark hallway opens one even darker room wrapped in ten silk layers crowded with strangers and smoke (both of them born plainly both twisting their shapes, above).   The scarce light collapses around the centre, and dare …

Avoxitimia

El pensamiento simbólico siempre se me ha dado bien. Muy bien, incluso. Los que creían que debía seguir escribiendo poesía (la mitad más uno) lo único que podían ver es que mi construcción parece sólida, mis imágenes parecen nítidas, mis abismos parecen profundos y mis alturas parecen… altiplanicies. El “qué”, salvando la protocolaria falta de concreción, se esculpe y se …

Un nudo

A veces vuelvo aquí a pasear en mis letras catalépticas. Quién si no va a hacerlo.   Y Hollywood puede ir diciendo misa, pero las bibliotecas abandonadas y polvorientas no tienen encanto ninguno. La reverberación de los pasos no tiene encanto ninguno. Las larvas de polillas tienen un encanto medio-bajo, como muchísimo. Encender el candil para releer es iluminar una …

The Rose and the Saw

De solsticio a solsticio, sólo he aprendido una cosa: que el centro del ser humano, a pesar de la creencia popular, no es el corazón ni el cerebro ni la glándula pineal. Es el intestino. Una persona es un tubo y los anejos que al tubo acompañan. Es un hecho poco documentado, pero hay bibliografía. A. Nothomb ya me injertó …

El acuario azul

I have an aquarium, and it’s blue, Una piraña con dentadura postiza me mordió, y desde entonces mi piel es translúcida. Entrecerrando los ojos se ve destellar en mi abdomen anegado al Trópico de Capricornio con toda su parentela de bordes suaves. Las anémonas han conquistado las vísceras y los peces van de ventral a dorsal demasiado embriagados para preguntarse cómo …

Cosmópolis

Hay algo in-ins-ta-gra-me-a-ble en el callejón de los huesos rotos que me espera al llegar a casa. Tal vez las esquirlas de cristal y cerveza floreciendo de madrugada. Puede que el viento inmaterial como el aliento de carterista haciendo acupuntura en las esquinas de tu espalda. O quizás el chico sin rostro de la mandolina y la niña del bandoneón …