Αὐτός-ὂψις (boceto de una autopsia nunca realizada)

“La muerte no nos es ajena […] y es nuestra responsabilidad hablar de ella. Al final, lo único seguro con lo que podemos contar es que al final de esta incierta y azarosa aventura que es la vida, nos espera la muerte”.

L.M., 4 de Diciembre 2013

Ea.

“Autós-opsis” es “ver con tus propios ojos” (y oídos, y olfato, y tacto, y probablemente gusto aunque sea secreto del gremio). Ventanas limitadas. Para digerir la visión de la carne separada de manera sistemática, me pregunto cuánta más elaboración cognitiva y filosofioide se necesita… y cuánta menos.

En su momento, averigüé de buena mano que los anatomistas del turno de noche tienen un destello concreto en los ojos. Sé que los cuervos blancos siempre dan las malas noticias sin pensar mucho en ellas, por el bien de su estabilidad mental a medio y largo plazo (lo llaman “éxitus”, valiente eufemismo). Pero la fauna de morgue, los que “han visto con sus propios ojos” y “han abierto con sus propias manos”… siguen siendo unos completos desconocidos.

No sabría por dónde empezar a atar cabos sin desestructurar el discurso, todo esto me desboca la imaginación. La repulsión, la atracción morbosa, la congoja existencial, la necedad romántica… aleatoriamente, NUNCA todas a la vez. El cadáver abotargado de ciénaga y la visión onírica de mis mejillas muertas; las dos deberían producirme la misma pesadumbre o la misma náusea, pero no lo hacen. Hasta el guerrero chillao con su grito petrificado en pergamino (que un noruego sublimó, y ahora está plastificado y colgado sobre mi cama) me genera más simpatía que otra cosa.

Chillao momia el grito scream munch autopsiaDe su buen perfil.

Y qué se yo de la muerte, si sólo la he visto de lejos. Sólo piel con piel, a través del vacío infinitesimal e inabarcable entre el último de los átomos que hice llamar mío y el primer electrón que otra persona quiso llamar suyo, en un momento determinado en el que una tercera persona (con criterios clínicos suficientes) tuvo a bien poner inicio burocrático al traspase de materia.

Atenta a la expresión: “traspase de materia”. Y yo escondiéndome en el baño para llorar, como un ser humano. Como si no pisara cadáveres, comiera cadáveres, respirara cadáveres, estuviera formada en gran parte por cadáveres, todos y cada uno de los segundos de mi… vida.

Polvo al polvo. ¿A nadie se le ocurrió tirar más del hilo?

PD. Esta “semana de la muerte” se me está haciendo aterradoramente corta.

 

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