By Prado de San Sebastián Station

… I sat down and wept.

Empiezo por el final. Si alguien pregunta, estoy trabajando en la precuela:

Domingo, 14 Octubre. 20:17
¿Puedo escribir aquí también? ¿Ahora? ¿Justo aquí? Sí, puedo.

Hogar es donde llamas cuando tienes un sucedáneo de crisis vital, y yo no quiero llamar a casa. Los demás no responden, pero casi mejor. Tampoco sabría que decirles (NO, no es por eso. ESO es la excusa). Recibo curas de humildad por parte de la divina providencia a un ritmo sólo ligeramente más lento de lo que me voy mereciendo (ya te vale conmigo), y no quiero ir o volver todavía, pero está empezando a hacer frío y el cielo tiene pinta de llorar barro en cualquier momento.

Una señora en chándal con un perrito enano se ha parado en seco y me ha preguntado si necesitaba algo. Y yo me he quedado en blanco. ¿Necesito algo? Puede. ¿Sabe usted guardar un secreto? Da igual, respuesta estándar: “No, muchas gracias, no pasa nada”. Estoy bien enseñada y es de bien nacido ser agradecido.

No sé a quién quiero engañar, si siempre acabo llamando. A regañadientes. Tartamudeando. “No llamo para que se me diga lo que tengo que hacer, eso ya lo sé” + “No llamo para pedir ayuda, no la necesito”… entonces ¿para qué? Porque callarme es casi casi como mentir y bastante peso de conciencia tengo. O algo parecido.

Lo que Ms. Smart dijo, “Me pregunto cómo es que nadie ha notado que estoy muerta”… bueno, ella tenía más glamour y más sitio donde esparcir las maletas. Y mejores motivos. Yo sólo soy una réplica en miniatura, made in China, ruidosa y melodramática. Un amable desconocido esperando al muñequito verde del semáforo se gira a ver el espectáculo. No sería la primera vez y conozco el proceso: dentro de un rato tal vez empiece a sentirme incómoda, pero de momento está chispeando y absolutamente todo me resbala.

Dèja vu, dèja vécu. La última vez no dejé constancia y hoy pienso dejar las notas crudas, sin casi procesar, cuando llegue. Si es que consigo levantarme. Hace casi frío y queda mucho camino hasta… casa.

4 Comments

      • Me ha gustado aún más porque yo también he tenido un momento de bajón últimamente, y también he sentido esa necesidad de sentirme comprendida al tiempo que sentía que nadie podría satisfacer dicha necesidad. Puede que escriba algo sobre el tema pronto.

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