Crónicas Post-Otomanas: Intermezzo

“Nuestras ventanas se abren el ángulo justo para dejar entrar la sal saturada de aire y cordero ahumado en  gasolina con plomo. A nuestros huéspedes suele bastarle. Pero, si así lo desea, puede seguir nuestra ruta alternativa: ahórrese las colas, evádase de las multitudes y CORRA hacia el Este (no tiene pérdida). Hasta que la última luz sea el cuarto …

Crónicas Post-Otomanas: Estambul (1)

Llegamos nada más ponerse el sol, y los chicos del servicio del hotel ya estaban cenando en el comedor desierto. Uno se levantó a atendernos, pero no hablaba inglés y fue a buscar a otro que estaba en la puerta fumando. Ahí comenzó nuestro Ramadán empático. Más bien el mío. Empatía, empatía. Con los ojos entrecerrados aún, reptando sobre las …