Cosas que me enervan (volumen 1)

Haciendo zapping en las redes sociales, me encuentro con (conservo la grafía original):

Discoteca precio desigualdad machismo feminismo hombre mujer"Este cartel es de una discoteca muy conocida en Conil 
cerca de la playa El Palmar.
  Mi cuestión es, por qué los hombres deben de pagar 
más que las mujeres? Tienen un servicio extra! 
La verdad que si esto fuera en otras cuestiones 
estaríamos hablando de discriminación de género 
o mejor dicho discriminación de la mujer. 
Pero parece que cuando se trata de los hombres 
es menos importante; pues, ya no es igualdad.
 Aunque mi punto de vista también en este caso,
 sois las mujeres otra vez utilizadas, aunque no queráis
 daros cuenta o no interesa ya que salís beneficiadas 
en este caso económicamente. Pero utilizadas como cebo.
 Finalizando y dado mi punto de vista creo que si 
no somos racistas, machistas, homófobos .... 
Etc. tendríamos que serlo en todos la aspectos no solo 
cuando nos interesa. La igualdad es uno igual que otro."

Que conste en acta que no sé qué discoteca es ni conozco a esta persona en concreto (de nombre no, por lo menos). Sólo lo uso de ejemplo para algo de lo que ya he hablado largo y tendido, pero que no está de más hacer recopilatorio. Me parece increíble que haya que seguir haciendo posts como este a estas alturas de siglo.

Empecemos por lo básico, basiquísimo:

La lógica interna del propietario(/a/x) del garito de turno es: “Las chicas vienen a bailar. Los chicos vienen a ver chicas. Facilitamos la entrada a las chicas y los chicos vendrán a cualquier precio atraídos por el olor”, burdamente hablando y obviando todas las excepciones (que son MUCHÍSIMAS. Hoy no voy a hablar de esta división dicotómica estricta y la anulación total de cualquier otra concepción de género fuera de la “norma”… pero lo haré, porque falta hace también).

Con lo cual, como avispadamente ha señalado el autor del post más arriba, se utiliza a la mujer como cebo de caza con fines comerciales. Se desinfla un poco la perspicacia de nuestro amigo cuando este detalle se obvia olímpicamente, dando por sentado que la humillación de ser cosificada por 10 euros es un trato muy ventajoso. Vaya por Dios.

Sin embargo, lo que más me fascina siempre del asunto, es que casi nadie siga tirando del hilo. A mí se me estará intentando usar de carne enlatada, pero de ustedes, señores, se está asumiendo que son una manada de lobos oligofrénicos, babosos y en celo, dispuestos a aceptar cualquier trato por irregular que sea con tal de tener un coto de caza más grande.  Es casi más denigrante, pero se trata de un tópico masculino tan malditamente arraigado que suele pasar inadvertido, visto lo visto.

Y lo peor es que funciona, y funciona bien. Los locales se llenan porque somos todos medio gilipollas, y en vez de hacer boicot a este tipo de prácticas e irnos a otro lado donde se cobre por cabeza a tocateja, permitimos que sea rentable con tal de ahorrar cuatro duros o ganar cuatro culos, según el caso.

Por si a alguien le interesa, yo SÍ me quejo, estoy harta de quejarme de esto, aunque a primera vista parece que pueda salir “ganando” por haber nacido con… ¿ovarios funcionantes? ¿doble cromosoma X? ¿identidad de género femenino? En fin, privilegios que comparto en exclusiva con la mitad de la población mundial, poco más o menos.

Muchas personas, sea cual sea su género, se niegan a pasar por el aro. Muchas más de las que se asume, pero no las suficientes como para que sea estadística y económicamente significativo. Tal vez usted, señor, no conozca ninguna. Pero si todos sus conocidos/as lo consienten, no es porque formen parte de una conspiración judeomasonicafeminazística entre las sombras que promueve los descuentos a mujeres en discotecas y otras medidas desigualitarias en pos de una oligarquía matriarcal al uso. Probablemente es porque, como usted, no se acaban de enterar de qué va el asunto.

Sin condescendencia ninguna, sé que esto no es fácil y todos(/as/xs) estamos aprendiendo. Yo la primera. Sólo espero con relativa paciencia a que deje de asumir que un movimiento social sólido y respaldado por una larga trayectoria son (sola y exclusivamente) las quejas o no quejas de Fulanit@ de Tal que tanto presume de igualitario/a – y que es un ser humano, tiene 15 años, 6000 followers en twitter, le gusta la tortilla con cebolla y puede ser todo lo incoherente y desinformad@ que le dé la gana… por ejemplo. Si entra en una discoteca pagando de más o de menos según su fenotipo y no ve nada raro en ello, es el momento de sentarse a hablar de los cómos y los porqués. No de hacer caza de brujas.

Tarde o temprano, usted se dará cuenta de que también puede quejarse sin represalias y que tiene bastantes motivos para hacerlo… aunque quizás no sean los que está pensando ahora mismo.

Aquí espero. Tengo todo el tiempo del mundo.

¡Los comentarios son bienvenidos!