Crónica – So, this is silence

Con una mínima flexión craneal me asomo al mundo desde las sábanas y puedo oír que ha tomado formas y colores y sombras y matices y olores y rigidez y plasticidad y a veces incluso alguien diría… no-silencios. A veces ni el silencio no parece tal.

Pero no me va a engañar a mí, no hoy. Yo ya lo he visto. El oxímoron fluye como éter en estas habitaciones repletas de nada. De tiempo muerto acelerado. Del agujero en la trama hechos con un cucharón para helado del dimensiones supermasivas. Un vacío que no se puede llenar, ni obviar ni… cruzar. Ni se intenta.

150-75-0 no es suficiente. 150-75-0 no sabe ni por dónde empezar conmigo. Porque todo parece tan plácido como doloroso, en un equilibrio precario pero que me deja paralizada como una liebre ante dos faros.

.

Tengo miedo de que mañana no haya cambiado nada y siga echando de menos el silencio formal de un coma como si fuese el verdadero Valhalla.

.

¡Los comentarios son bienvenidos!