Crónicas Post-Otomanas: Capadocia

[Despertándome del coma a base de tirones de orejas]

Movámonos o no avanzaremos nunca, de Istambul hacia el este.  Pasamos por Ankara de camino, pero amanecía gris, y ni todas las joyas de Troya ni todos los grifos hititas la cambiaron de color.

Kapadokya. Un erial extraño donde nada más poner un pie me convierto en un número verde del PIB y todo el mundo se acerca para venderme algo (entre lo más extraño, unos botecitos de afrodisíaco natural compuesto de tomillo, goma, canela, pimienta negra, jengibre y otras cosas que no fui capaz de traducir; con una etiqueta bastante gráfica además). Yo miro y sonrío en inglés. No cash, but thank you.

Nos enseñaron los telares, lana y seda. Un capullo aún caliente se me deshizo en la mano hasta llegar a una oruga quimérica a medio cocer. Las mujeres trabajan allí ocho horas diarias, nudo a nudo. Siéntanse afortunadas. La capadocia es una tierra sonámbula donde las poco afortunadas no están allí sentadas, sino en sus casas, trabajando como mulas de carga sin derecho a jubilación. Nos dijeron. Tengo muchas frases hechas que descomponer en excusa y hecho, pero a la salida de la ciudad subterránea unas horda de niñas agitan muñecas con caras horrendas, gritándonos “¡Un euro, madame!” y ya no sé muy bien qué pensar.

Aunque no todo iba a ser así. A las 3.30 a.m. aprox. (segundo intento, el primer día hacía demasiado viento) nos levantaron y llevaron en minibús a través del paisaje lunar, y nos cebaron a té y pastas. Llegamos antes de salir el sol a una explanada donde decenas y cientos de globos están inflándose con aire caliente.

Capadocia Turquía globo. Turkey Cappadocia Balloon. KapadokyaAún a riesgo de repetirme y sonar frívola, I FUCKING LOVE BALLOONS. Tercer medio de transporte favorito, después de los trenes y probablemente los zeppelines. Saltamos a la cesta y subimos flotando por encima de las chimeneas de las hadas. Los pilotos, unos void crossers por necesidad y oficio, nos llevan rozando las rocas afiladas y las hojas de los árboles. Amanece en la Capadocia, y parece completamente nueva. Capadocia Turquía globos. Turkey Cappadocia Balloons. Kapadokya,

Por la noche una chica bailaba una danza tipo derviche (verdaderamente bailada, girando y girando, levantando su falda a capas como un reloj de arena gigante, con la mirada perdida… distinta, pero más conectada conmigo, de alguna forma) y me salvó de mi velada de zumo de cereza y mohín enfurruñado entre turistas japoneses. Es hora de acostarse. Mañana salimos a Pamukkale.

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