"Los números de 2015" by Prensapalabra

CTV – dice WordPress, muy amablemente por su parte:

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Blog Stats

“Aquí hay un extracto:

“Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 863 veces en 2015. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 14 viajes para llevar tantas personas.”

CTV – Si el blog fuese una caja de bombones (de las grandes) se necesitarían 22 baldas para contener a un bombón por visita. Si fuera un milpiés, sería un 86,3 % del total a falta de 137 patitas para completarlo. Si fuese un estadio olímpico, la arena del foso para el salto de longitud podría soportar las necesidades de hasta 13,7 gatos de tamaño mediano.

Amamos la estadística más de lo que podemos amarnos a nosotros mismos.

Haz click para ver el reporte completo.” No es imprescindible, pero tiene unos fuegos artificiales muy monos.

A lo que voy.

Mis números son humildísimos, y sé que los vagones de teleférico que soy capaz de llenar en un año otros lo llenan en media hora.

Y aún así, es mucho más de los que se merece esto. Habiendo tantos sitios en la web hasta arriba de contenido, de opiniones, de lo que ustedes quieran y busquen.. lo que me extraña es que por aquí se asome una sola persona fuera de mis círculos más cercanos e indulgentes. A leerme a mí en un foco contra un muro de ladrillos, sin ningún aderezo de información cultural, histórica, científica, de actualidad… que le pueda añadir interés a todo este bla bla bla. Me lo he planteado más de una vez, hacer de este espacio algo mínimamente “””(in)formativo”””; pero por pudor, por desidia o porque verdaderamente creo que debe ser así, siempre he preferido dejarlo en su estado salvaje: un vomitorium de palabras que podría estar cerrado al público, pero también podría estar abierto.

 

En Julio hará 4 años que está abierto.

 

Muchas gracias.

4 Comments

  1. Yo, mientras que esté abierto al público vendré por aquí a vomitar. Que si sigo, como hasta la fecha, con las náuseas estas recurrentes, es posible que sea a menudo.

    Siempre pensé en montar mi propio wp para no tener que ensuciar la página de nadie, pero esto es como el que se pega toda su vida diciendo que un día montará un bar molón.

    Hay tantas cosas que quiero hacer y tan poco tiempo libre, que en cuanto encuentro cualquier abertura me cuelo para desaparecer y pensar. Pienso tanto, tanto y hago tan poco últimamente, que si me dieran un ladrillo de chocolate por cada día perdido, podría construirle un palacio a la bruja de Hansel y Gretel. No un palacio cualquiera, no. Uno tan grande como para engordar a los visitantes solo con entrar y respirar.

    Tengo una guitarra que siempre quise domar, unos patines en línea que no conocen el equilibrio, un idioma que siempre quise aprender, una montaña de libros por leer, y lo demás…

    Volviendo al tronco. La necesidad de montar un blog/web, surge de la necesidad de contar algo. Para hacer una web de noticias, son necesarias, eso, noticias. Y por experiencia te digo que es un monstruo al que alimentar (y siempre tiene hambre).

    Yo me dejé caer por aquí un día, me asomé a la ventana y encontré el refugio de alguien. Afortunadamente se habían dejado la puerta abierta, así que entré sin pensármelo mucho. Las paredes están cerca unas de otras y se está calentito. Me gusta eso, el fondo estrellado que en mi monitor veo solapado dos veces y la ausencia de policía que me detenga cuando pintarraqueo estos graffitis.

    Enhorabuena por los humildes números.

    Lope.

    • Merci. Yo me alegro que se pase por aquí a pintar las paredes o a hacerme un bonito dibujo para colgar en la puerta de la nevera… pero si quiere (le apetece, le gustaría) construirse un búnker, lo más fácil es sentarse un día (= hoy) y hacerlo, y ya está, ya es demasiado tarde para dar marcha atrás.
      Es mi consejo como Campeona Regional de Procrastinación Sub-25 durante 6 años consecutivos, actualmente retirada y en lenta rehabilitación (a base de leer en el metro, apuntarse a más clases y cursos de los que puedo asistir, y auto-tirarme de las orejas cuando expando los ratos de no hacer nada más allá de lo conveniente).

      También sé que cada uno lleva su ritmo con su propia angustia vital y gerontofobia precoz. Así que tampoco hay que hacerme mucho caso.

      PD: el fondo del agujero negro creo que aparece solapado en todas partes, es algo que me propuse arreglar y lo fui dejando, lo fui dejando… y ahora no concibo este lugar sin esos dobleces de tríptico críptico.

  2. Ando por ahí convencido como un idiota de que la escritura es una cuestión de generación espontanea o algo así; la célula de charco que se despierta viva un lunes por la mañana. Lo más triste de este mundo y cualquier otro es que las paginas no aparezcan ya escritas abajo de los floreros de mi vieja o entre los libros rotosos. Nada. Vagancia pura al final.

    A veces pienso que debería hacer de patito y abrirme uno de estos cosos; aprender de mis mayores. Tal vez estar así en pelotas y con todo el espacio del mundo genere la culpa necesaria para hacer andar la pluma.

    Felicidades por los 4 años. Solo faltan 14 para la mayoría de edad y entonces vas a poder decir chanchadas.

    Buenas.

    • Parafraseando a Virchow (y a otro señor antes que él al que algún día haremos justicia): “Omnis cellula ex cellula”. Ninguna célula se ha despertado en un charco oxidando compuestos por amor al arte un lunes. Bueno, en todo caso, una sola y mísera célula. Con toda probabilidad fue un martes. Y trece.

      No sé qué es peor, si la pereza o la culpa… las dos en simbiosis. La idea no es tanto salir al escenario en ropa interior para forzarse a distraer a la audiencia de sus boxers de Bob Esponja a base de inspirados monólogos interiores, sino… bueno, no, en realidad eso suena bastante bien. Continúe por esa línea.

      Gracias por pasarse, sea-usted-quien-sea. El blog tal vez muera joven y trágicamente, como se viene estilando desde mayo de 1597 (mes arriba, mes abajo). Pero su espíritu permanecerá en nuestro páncreas. Y nos provocará diabetes… en nuestros sueños

¡Los comentarios son bienvenidos!