Saboteando la MIR (día 185)

El tren entre la niebla… debe de haberse perdido. Es un plano de película esperando ser filmado de nuevo. Y fuera de ángulo, el andén de bufandas cansadas sacadas a destiempo, pensando al unísono “Si yo no puedo ser la mitad de cosmopolita, ¿quién le da derecho a serlo?” No es su lugar. No hay raíles bajo las ruedas, tiene que venir de Otro Mundo.

(O a lo mejor estoy soñando. Sé cuál es mi parada, pero no recuerdo muy bien de dónde vengo). En un escondrijo, no muy lejos, suena una trompeta y es diciembre.

Pero ya hemos hablado muchas veces de esto, de por qué no es un sueño, de por qué aquí nunca ha hibernado una trompeta, de por qué, en este punto concreto de la Tierra, la niebla pariendo un maquinaria eléctrica es una aberración contra natura. El tren lo comprende, se acerca y es sólo un tren, un cercanías de RENFE, y le brillan las letras LED arrepentidas por habernos jugado un truco tan sucio.

(Por si se me olvida dónde estoy y cuál es mi deber, siempre hay alguien que sabe qué hacer cuando se acerca una criatura extradimensional). mir día 185 tren cristal roto mano dedo

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