Avoxitimia

El pensamiento simbólico siempre se me ha dado bien. Muy bien, incluso. Los que creían que debía seguir escribiendo poesía (la mitad más uno) lo único que podían ver es que mi construcción parece sólida, mis imágenes parecen nítidas, mis abismos parecen profundos y mis alturas parecen… altiplanicies. El “qué”, salvando la protocolaria falta de concreción, se esculpe y se …