Saboteando la MIR (día 87)

Dejad de pluriemplear vuestro dichoso corazón. Dejad de arrancároslo, de entregarlo, de intentar recuperarlo. Dejad de robárselo o partírselo a otras personas (a lo mejor ellos sí lo están utilizando). Dejad de tenerlo en la mano, en el puño, o en otros lugares que no le corresponden. Dejad de darle vuelcos. Por dios, eso no puede ser sano. Dejad de …