The Rose and the Saw

De solsticio a solsticio, sólo he aprendido una cosa: que el centro del ser humano, a pesar de la creencia popular, no es el corazón ni el cerebro ni la glándula pineal. Es el intestino. Una persona es un tubo y los anejos que al tubo acompañan. Es un hecho poco documentado, pero hay bibliografía. A. Nothomb ya me injertó …

Olea europaea

Todos los años desde que tengo memoria (que no son ni muchos ni pocos) cuando llegan las vacaciones hacemos las maletas y marchamos a los pueblos de mis padres, hacia el oriente, a contracorriente del mundo, alejándonos del mar y acercándonos a nuestro retiro cuasi espiritual. Y digo “retiro espiritual” porque es lo que he dicho siempre con una sonrisita …