Supernova

No hay promesa que valga ni en la idea más legítima, cincelada en platino y diamante con las palabras más certeras. (Pero quién quiere inmortalidad, si hoy puedo ser luz, y la luz QUEMA). Prefiero acabar tras el punto y final, como acaban las estrellas: En silencio, espectaculares y solas, desgarrando hasta el último de sus átomos sólo para brillar …